La receta infalible para un desastre de planificación, en 6 pasos
Lo he visto más veces de las que quisiera. Esta es, paso a paso, la forma más segura de arruinar la planificación de un sistema de gestión. Y sí: todo esto lo he visto de verdad.
Hoy quiero compartir con ustedes la receta infalible para un desastre de planificación, en 6 pasos:
- Decide que planificar no es importante. Total, requiere tiempo y recursos. Mejor arranca el negocio y ya veremos.
- Si planificas, quédate en los objetivos. ¿Las actividades para lograrlos? Para qué, mejor no pongas nada.
- No identifiques los riesgos de esas actividades ni de tus objetivos. ¿Para qué considerar los eventos indeseados que pueden ocurrir? Lo que puede pasar no sirve de nada.
- Si por alguna razón los identificas, hazlo dos o tres días antes de la auditoría. Funciona de maravilla. Lo más importante es que no levanten hallazgos en la auditoría: eso garantizará tu éxito.
- No busques oportunidades. Siempre es importante ver únicamente lo malo en todo tipo de escenario probable, y al final, no hay nada que podría potenciar a tu organización.
- Si por accidente aparece una oportunidad, regístrala y no hagas nada con ella. Que no estorbe: solo preséntala en la auditoría para que conste que sí identificaste algo y ya.
Bonus: ignora ISO 9001:2026. Total, solo separa riesgos de oportunidades. ¿Qué tan difícil puede ser? Solo duplica tu formulario de riesgos, usa el mismo formato y ya para oportunidades.
Lo he visto más veces de las que quisiera
Sin planificación no hay nada que priorizar, ni riesgos ni oportunidades que identificar. Y la nueva versión de la norma te pide tratarlos por separado, cada uno con su propio análisis y su propia acción, no como un paréntesis antes de la auditoría.
Ya, en serio: si tu planificación hoy se parece a esta receta, no pasa nada, se arregla.
Cuéntame en qué paso te reconoces.
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